El dispositivo de racialidade: Foucault, Fanon y la producción del no-ser
Una aproximación al concepto central de Sueli Carneiro para entender cómo el racismo produce jerarquías de humanidad, conocimiento, vida y muerte.
ESTE ES EL ARTÍCULO 2 DE UNA SERIE. Recomendamos leer primero: «Sueli Carneiro: Feminismo negro, Geledés y el derecho a producir pensamiento» para entender cómo el pensamiento teórico de Carneiro surge de su trayectoria, su organización política y su crítica al epistemicidio educativo.
Introducción: del conocimiento situado a la teoría sistemática
En el primer artículo de esta serie exploramos la vida de Sueli Carneiro, la creación de Geledés como institución de producción de conocimiento, y su crítica al epistemicidio en la educación brasileña. Vimos cómo esa trayectoria no era académica en el sentido tradicional, sino enraizada en organización política colectiva.
En este segundo artículo llegamos a su obra más sistemática: la teoría del dispositivo de racialidade, desarrollada en su tesis doctoral (2005) y publicada como Dispositivo de racialidade: a construção do outro como não-ser como fundamento do ser (Zahar, 2023). Este concepto es el corazón de su pensamiento.
El desarrollo que haremos aquí es ambicioso. No se trata solo de explicar un concepto. Se trata de entender cómo Carneiro toma herramientas de Foucault, Fanon y Mbembe, las radicaliza críticamente, y construye una teoría para nombrar cómo el racismo produce ontologías desiguales —cómo decide literalmente quién aparece como plenamente humano y quién queda relegado a la zona del no-ser.
Dispositivo de racialidade: cómo funciona la maquinaria
Este concepto no puede reducirse a una explicación simple. Pero es necesario introducirlo aquí con rigor suficiente para que sea útil más allá de las aulas.
Por qué Foucault es insuficiente?
Carneiro parte de un diálogo crítico con Michel Foucault, especialmente con sus nociones de dispositivo y biopoder. Foucault mostró cómo el Estado moderno no mata solamente; administra la vida de poblaciones enteras a través de medicina, sexualidad, educación, seguridad.
Pero Foucault teorizó esto en contexto europeo. Su análisis comienza con medicina francesa del siglo XVIII, avanza por Europa, y construye un relato donde el biopoder emerge de ciertas lógicas administrativas europeas. El racismo, en su análisis, aparece como algo secundario, incluso como accidental.
Aquí está el punto crítico: Foucault teorizó como si el biopoder fuera puro, neutral, universal. Como si fuera un poder deshistorizado, que opera igual en todas partes, independientemente de las específicas formaciones históricas donde emerge.
Además, Foucault observa el biopoder desde posición de privilegio europeo donde el racismo era (aparentemente) secundario a otras formas de clasificación. Pero en sociedades forjadas por la esclavitud, la colonización, el racismo estructural, el biopoder siempre fue racializado.
Carneiro invierte la pregunta: Y si el racismo no es una aplicación secundaria del biopoder? Y si es el fundamento mismo del biopoder en contextos poscoloniales?
El dispositivo de racialidade: producción de ontologías desiguales
Un dispositivo en el lenguaje de Foucault es una red de discursos científicos, leyes, instituciones, medidas administrativas, reglamentos, enunciados que funciona como una maquinaria para producir sujetos y realidades.
Carneiro identifica que el racismo en Brasil no funciona como prejuicio individual (un blanco odia a un negro) ni como desigualdad económica simple. Funciona como dispositivo: como una arquitectura profunda de poder que decide, literalmente, quien es plenamente humano.
Este dispositivo funciona así:
Divide la humanidad en categorías raciales basadas en fenotipo, ancestralidad, origen.
Asigna a cada categoría un grado diferente de humanidad: quién es completamente humano, quién es parcialmente, quién es no-humano.
Administra la vida de manera diferenciada según esa clasificación: distribuyendo recursos, protecciones, vulnerabilidades, muerte.
La categoría más alta: el Yo blanco, asociado a razón, moralidad, universalidad, capacidad de pensamiento y decisión política, derecho a vida protegida.
La categoría más baja: el Otro negro, confinado a lo que Carneiro recupera de Frantz Fanon —la zona del no-ser— territorio donde el cuerpo está disponible para vigilancia, castigo, trabajo forzado, muerte sin protección legal.
La zona del no-ser no es metáfora: es territorio político
Frantz Fanon, el psiquiatra y revolucionario anticolonial argelino, escribió en Los condenados de la tierra (1961) sobre la división que el colonialismo produce en una sociedad:
La zona del ser: donde habitan los colonizadores europeos, con derechos, protecciones legales, reconocimiento de humanidad, acceso a bienes, derecho a vida.
La zona del no-ser: donde habitan los colonizados, despojados de derechos políticos, expuestos a violencia sin límite, su cuerpo disponible para la explotación, su muerte sin protección legal.
Fanon no usa el término ontología, pero describe un proceso ontológico: el colonialismo produce una división de la humanidad misma.
Carneiro recupera y radicaliza este concepto para Brasil, una sociedad que es poscolonial pero nunca fue formalmente descolonizada. La esclavitud fue abolida sin reparación, sin cambio estructural, sin transformación de las jerarquías ontológicas que la esclavitud había producido. Por eso:
Los cuerpos pueden ser vigilados, encarcelados, golpeados, asesinados sin que ello active mecanismos de protección que existirían si el cuerpo fuera blanco.
Un crimen contra persona blanca activa aparato judicial, mediático, académico; debate público sobre justicia, movilización política. Un crimen contra persona negra circula (si es que circula) como estadística, violencia urbana, riesgo de vivir en periferia.
Estudiantes negros en universidades son sospechosos (¿Entraron por cuota? ¿Realmente merecen estar aquí?) mientras estudiantes blancos con notas idénticas son asumidos como merecedores.
Policías pueden disparar contra jóvenes negros y decir que se defendían, mientras si un joven negro se defiende de policía, es asesinado.
El ejemplo de la Operação Contenção (octubre 2025)
La escena que Carneiro citó en el Juca Pato es instructiva y requiere análisis detallado.
El 28 de octubre de 2025, la Operação Contenção ejecutada en complejos de favelas del Alemão y la Penha en Río de Janeiro dejó 121 muertos. Fue documentada por Justiça Global como la operación policial más letal de la historia reciente de Río.
Por qué fue posible que el gobernador declarara la operación un éxito? Porque esas 121 personas habitaban la zona del no-ser. Eran cuerpos cuyas vidas no tenían el mismo valor legal, protección judicial, que vidas blancas.
No hubo investigación criminal contra policía. No hubo condenas. No hubo que justificar nada ante opinión pública masiva. Las muertes fueron administradas como operación de seguridad, no como crimen.
Esto es lo que significa dispositivo de racialidade: no es teoría de escritorio. Es la maquinaria que convierte cuerpos específicos en blancos legítimos de muerte administrada.
Necropolítica y género: cuando la muerte es administrada desigualmente
Carneiro conecta el dispositivo de racialidade con lo que el filósofo camerunés Achille Mbembe llamó necropolítica: el ejercicio de soberanía como poder de «hacer morir».
Para Mbembe, el Estado moderno no solo deja morir (como describiría Foucault). El Estado moderno administra activamente quién vive, quién sobrevive bajo amenaza, quién muere. Es un poder sobre la muerte.
Pero Mbembe desarrolla esto de manera que podría aplicarse a cualquier población. Carneiro añade lo que Mbembe no desarrolló: cómo esa necropolítica opera específicamente sobre cuerpos de mujeres negras, en intersección con género, sexualidad, maternidad.
Mortalidad materna, violencia obstétrica, violencia de género: muerte administrada en espacios de cuidado
Las mujeres negras en Brasil enfrentan una combinación letal de racismo, patriarcado, clasismo que se manifiesta en distribución desigual de la muerte. Los números son contundentes:
Mortalidad materna
La tasa de mortalidad materna entre mujeres negras es 2.6 veces más alta que entre mujeres blancas en Brasil.
Las principales causas son: eclampsia no tratada, hemorragia no contenida, infecciones sin antibióticos.
Pero por qué? No por falta de acceso abstracto. Por falta de cuidado de calidad, por médicos que descalifican el dolor de mujeres negras, por protocolos que priorizan otras vidas.
Violencia obstétrica racista
Mujeres negras reportan tasas más altas de violencia por parte de personal médico durante embarazo y parto.
Incluye: práctica de mutilaciones (episiotomía innecesaria), administración de drogas sin consentimiento, restricción de acceso a anestesia, insultos racistas durante procedimientos.
Estos actos son clasificados como procedimientos médicos, pero son violencia sexual y corporal facilitadas por la construcción de cuerpos negros como disponibles para experimentación.
Homicidio como principal causa de muerte
Para mujeres negras en edad reproductiva (15-49 años), la principal causa de muerte no es enfermedad. Es homicidio.
Esto es diferente a mujeres blancas, donde las causas principales son enfermedades del corazón, cáncer.
El homicidio de mujeres negras es frecuentemente perpetrado por parejas, pero el sistema no lo trata con la urgencia que merecería. Las órdenes de protección son expedidas con demora, los autores reciben penas menores.
Violencia doméstica
Mujeres negras reportan tasas de violencia doméstica más altas que mujeres blancas.
Pero el sistema de justicia responde de manera menos protectora.
Las denuncias son menos creídas, las órdenes de restricción son menos expedidas, los perpetradores reciben penas menos severas.
Esterilización forzada
Aunque es práctica menos visible que en décadas pasadas, persiste en algunas instituciones de salud brasileñas.
Afecta desproporcionadamente a mujeres negras pobres, bajo argumentos de control poblacional o «salud de la mujer».
Es una forma de genocidio: eliminar la capacidad reproductiva de un grupo racial.
Qué conecta todos estos fenómenos? El dispositivo de racialidade operando sobre cuerpos femeninos negros produce una zona del no-ser especializada: un territorio donde la mujer negra es cuerpo disponible para explotación, reproducción, castigo, muerte.
Estos números no son coincidencias estadísticas. Son manifestación del dispositivo operando sobre cuerpos específicos. Son la necropolítica convertida en números.
La paradoja: reconocimiento sin transformación
En 2022, Sueli Carneiro se convirtió en primera mujer negra en recibir Doctorado Honoris Causa de la Universidad de Brasilia. En 2025 recibió el Trofeo Juca Pato, premio más prestigioso de las letras brasileñas. En 2026 recibió ciudadanía beninesa como acto de reparación histórica.
Esta progresión tiene una paradoja estructural que la propia Carneiro anticiparía: El mismo aparato universitario y estatal que produjo las estructuras que su obra critica es ahora quien le otorga reconocimiento. La institución que le negó estudiar filosofía africana ahora la celebra como experta en racismo y epistemicidio.
Pero hay algo más importante: Carneiro ha operado conscientemente en este margen. Ha aceptado reconocimientos sin abandonar la radicalidad de su crítica. Cuando recibió el Juca Pato, no dio discurso de gratitud. Citó los 121 muertos de la Operação Contenção.
Ese gesto —recibir reconocimiento sin suavizar lo que hay que decir— es en sí mismo un acto teórico. Demuestra que el reconocimiento institucional no necesariamente domestica la crítica. Pero también expone la contradicción: que sea posible celebrar a una intelectual mientras continúan las estructuras que ella denuncia.
Críticas desde el feminismo negro: la institucionalización como costo y oportunidad
Pero es necesario nombrar que existen cuestionamientos serios desde sectores del propio feminismo negro que interrogan si la institucionalización de Geledés, su participación en espacios de poder estatal, sus posicionamientos políticos específicos han significado distancia respecto de los movimientos más radicales o comunitarios.
Estas críticas no descalifican el trabajo de Carneiro (que ha mantenido vínculos con movimientos comunitarios). Pero mantienen viva la pregunta incómoda: ¿Puede una institución crecer, legitimarse, y mantener simultáneamente su radicalidad?
Ciudadanía, territorio y reparación: el pasaporte de Benín (2024-2026)
El 27 de febrero de 2026, Sueli Carneiro recibió su pasaporte beninés en ceremonia celebrada en Benín. El documento formalizaba la ciudadanía que la República de Benín le había concedido en diciembre de 2024, en el marco de una legislación de reparación histórica que abre la posibilidad de que personas afrodescendientes soliciten la nacionalidad como reconocimiento del desplazamiento forzado causado por la esclavitud. Carneiro fue la primera persona en presentar la solicitud bajo ese nuevo marco legal. Su número de inscripción fue cero.
El proceso no nació de gestión diplomática institucional. Durante grabaciones del documental Mulheres Negras em Rotas de Liberdade, dirigido por la cineasta Urânia Munzanzu, Carneiro expresó que uno de sus sueños era tener pasaporte de un país africano. El equipo articuló durante años las vías diplomáticas para hacerlo posible. La ciudadanía llegó de manera colectiva, como casi todo lo relevante en la trayectoria de Carneiro, y fue recogida por un grupo que incluyó a la escritora Conceição Evaristo y a la activista Mirtes Renata.
Carneiro fue explícita sobre cómo quería que se leyera el gesto:
«No me interesa el lugar de la excepción ni el título de ‘primera’. Lo que me interesa es la posibilidad de que este gesto abra caminos. Que muchas otras mujeres negras y personas negras brasileñas puedan acceder a este derecho, no como concesión, sino como parte de un proceso de reconocimiento y reparación histórica.»
Esa declaración es filosóficamente coherente con toda su trayectoria. El pasaporte de Benín no devuelve a Carneiro a un origen perdido: su identidad es afrobrasileña, construida en la resistencia a la esclavitud y en la formación de las comunidades negras en Brasil. Pero sí interrumpe, aunque sea simbólicamente, la lógica del Estado-nación que la convirtió en «Otro» dentro de su propio territorio.
Pero es necesario problematizar también esto: Qué significa hablar de reparación histórica a través de ciudadanía simbólica mientras persisten las violencias estructurales que su obra documenta? El pasaporte es gesto hermoso, políticamente sofisticado. Pero cuál es realmente el alcance de su reparación?
Conclusión: la pregunta que persiste
Sueli Carneiro ha teorizado el dispositivo de racialidade con rigor considerable. Ha mostrado cómo funciona, cómo se perpetúa, cómo produce muertes diferenciadas. Ha nombrado lo que el sistema prefiere que permanezca sin nombre.
Pero la pregunta que queda sin resolver —y que ella misma ha mantenido abierta— es esta: Puede la teoría transformar estructuras que se reinventan constantemente? Puede el reconocimiento académico tardío convertirse en transformación política real?
No hay respuesta cómoda. Lo que Carneiro ofrece no es resolución sino una práctica: continúa pensando críticamente, continúa organizando, continúa rechazando que el reconocimiento domestique la crítica.
Es eso lo que importa. No la validación académica tardía. No los premios. No los doctorados honoris causa. No el pasaporte de un país africano. Lo que importa es que durante más de cuarenta años, una mujer negra de la Lapa rechazada por la universidad que pretendía la enseñara ha mantenido:
Lucha comunitaria
Organización colectiva
Defensa jurídica de vidas vulneradas
Formación política de nuevas generaciones de mujeres negras
Producción de conocimiento que nombra lo que el sistema prefiere que permanezca sin nombre
Eso es lo que los reconocimientos institucionales no pueden domesticar. Y es precisamente lo que hace a su pensamiento persistentemente peligroso para el orden que critica.
Conceptos clave
| Concepto | Explicación |
| Dispositivo de racialidade | Concepto central de Carneiro. Explica cómo el racismo produce jerarquías ontológicas (grados desiguales de humanidad) que se administran a través de instituciones, leyes, prácticas. Es más que prejuicio o desigualdad: es maquinaria de producción de sujetos desigualmente humanos. |
| Zona del no-ser | Categoría de Frantz Fanon radicalizada por Carneiro. Territorio político (no metafórico) donde cuerpos racializados quedan disponibles para vigilancia, castigo, explotación, muerte sin protección legal. Es ontología colonial que persiste en Brasil. |
| Biopoder | Concepto de Michel Foucault: poder del Estado moderno sobre la vida de poblaciones. Carneiro lo radicaliza mostrando que el biopoder siempre fue racializado, especialmente en contextos poscoloniales. |
| Necropolítica | Concepto de Achille Mbembe: ejercicio de soberanía como poder de «hacer morir». Administración estatal de quién vive, quién muere. Carneiro lo conecta con género para analizar mortalidad diferenciada de mujeres negras. |
| Ontología desigual | Producción de categorías de humanidad diferentes según raza. No todos los seres humanos son reconocidos como igualmente humanos. El dispositivo de racialidade decide esa jerarquía. |
Preguntas para pensar y actuar
Preguntas teóricas:
¿Cómo diferencia Carneiro entre «biopoder» (Foucault) y «dispositivo de racialidade»? ¿Por qué la diferencia importa?
¿Qué significa decir que la zona del no-ser es un «territorio político» y no una metáfora?
¿Cómo el dispositivo de racialidade produce diferencia en cómo se valora la muerte de una persona blanca versus la muerte de una persona negra?
¿Qué conexión hay entre epistemicidio (tema del Artículo 1) y necropolítica?
Preguntas críticas:
¿Puede una persona ser reconocida institucionalmente por criticar al sistema sin que eso neutralice su crítica?
¿Qué significa que un pasaporte de ciudadanía sea un gesto de «reparación» cuando las estructuras que Carneiro critica continúan operando?
¿Cuáles son los límites de la teorización de Carneiro? ¿Qué no explica su concepto de dispositivo de racialidade?
Preguntas para la acción:
Si trabajas en salud: ¿Cómo opera la necropolítica en instituciones médicas? ¿Cómo se manifiesta la violencia racista en el cuidado de mujeres negras?
Si trabajas en justicia o derechos: ¿Cómo traducir la teoría de Carneiro en estrategias de litigio o transformación institucional?
Si eres activista: ¿Cómo conectar trabajo comunitario con teorización rigurosa sin que la teoría se distancie de la práctica?
Para leer después
Obra fundamental:
Carneiro, S. (2023). Dispositivo de racialidade: a construção do outro como não-ser como fundamento do ser. Zahar. [Lectura exigente pero imprescindible]
Genealogías teóricas:
Fanon, F. (1961). Los condenados de la tierra. [Concepto de zona del ser/no-ser]
Foucault, M. (1976). Historia de la sexualidad I: La voluntad de saber. [Concepto de biopoder]
Mbembe, A. (2011). Necropolítica. Melusina. [Concepto de distribución de muerte]
Lectura comparada:
Mills, C. (1997). The Racial Contract. Cornell University Press. [Crítica contratualista; complementa a Carneiro]
hooks, b. (1992). Black Looks: Race and Representation. [Perspectiva desde pensamiento negro estadounidense]
Investigación y documentación:
Justiça Global. (2025). Operação Contenção: análise da operação mais letal da história à luz de parâmetros nacionais e internacionais em direitos humanos.
Geledés — Instituto da Mulher Negra: www.geledes.org.br
Referencias
- Mbembe, A. (2011). Necropolítica. Editorial Melusina.
- Fanon, F. (1961). Los condenados de la tierra. Fondo de Cultura Económica.
- Carneiro, S. (2023). Dispositivo de racialidade: a construção do outro como não-ser como fundamento do ser. Zahar.
- Justiça Global. (2025). Operação Contenção: análise da operação mais letal da história.
- Geledés. (27 de febrero de 2026). Sueli Carneiro recebe passaporte beninense.
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